Un testimonio de la armoniosa fusión entre historia y lujo contemporáneo. Este refugio íntimo, compuesto por solo ocho habitaciones meticulosamente curadas, ofrece a los huéspedes una experiencia inmersiva en la rica herencia cultural de Panamá. Cada estancia está decorada con antigüedades, artesanías locales y obras de arte originales, reflejando la diversidad patrimonial y el talento artístico del país.
La arquitectura del hotel rinde homenaje a sus raíces coloniales, con fachadas e interiores restaurados que evocan la elegancia de una época pasada. Las comodidades modernas se integran sin esfuerzo con elementos de diseño tradicional, garantizando confort sin sacrificar autenticidad. La terraza en la azotea, que cuenta con un jacuzzi de agua fría, ofrece vistas panorámicas del skyline histórico de la ciudad, brindando un escape tranquilo en medio del dinamismo urbano.
Los placeres culinarios aguardan en Kaandela, el restaurante insignia de Amarla. Aquí, los comensales se embarcan en un viaje gastronómico que celebra los sabores panameños, con platos elaborados a base de ingredientes locales y presentados con un toque contemporáneo. La atmósfera, realzada por el techo de vidrio del patio y sus intrincados mosaicos, crea una experiencia culinaria encantadora.