Contemporáneo
La arquitectura de Casa Malandra se define por dos volúmenes desfasados, con uno ligeramente apartado del otro. Estos volúmenes, hechos de paredes de concreto y fachadas de madera, están conectados por una pérgola que filtra la luz, creando una atmósfera acogedora. El diseño se integra perfectamente con el paisaje circundante, manteniendo un diálogo tanto con el mar como con las montañas. Además, el espacio incorpora vegetación endémica, fusionando la naturaleza con el entorno construido. Este arreglo pensado ofrece tanto privacidad como amplitud, fomentando una profunda conexión con el clima y el terreno local.
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