Vernacular
La arquitectura de Monte Oscuro fusiona tradiciones Zenú y caribeñas con un diseño sostenible. Construido sin excavaciones ni talas innecesarias, cada estructura sigue las formas naturales del terreno, utilizando materiales orgánicos y técnicas artesanales. El diseño no impone—se adapta y respeta la montaña.
El refugio cuenta con seis cabañas privadas, un spa, una piscina infinita al estilo balinés, restaurante, bar y espacios comunes que equilibran la convivencia grupal con el retiro personal. La piscina, suspendida sobre la ladera, se integra con el paisaje, ofreciendo vistas serenas de la selva y el cielo.
¿Qué incluye?
Cada detalle en las cabañas de Monte Oscuro está pensado para reconectar al huésped con lo esencial. Fibras naturales, tonos tierra y materiales nobles crean una atmósfera minimalista y tranquila. En lugar de pantallas, el huésped se rodea de los sonidos del río y la selva.
Las duchas al aire libre, jacuzzis con agua caliente, camas con toldillos, minibares y estaciones de café artesanal brindan confort en plena naturaleza. Algunas cabañas no tienen paredes, permitiendo dormir bajo las estrellas. Para quienes prefieren un alojamiento más convencional, se ofrece una cabaña cerrada y climatizada.
La cocina también forma parte de la experiencia. El restaurante sirve platos frescos, orgánicos y de origen local. La cocina industrial del lobby está disponible para grupos interesados en experiencias culinarias conscientes. El bar en la zona húmeda ofrece bebidas y cócteles naturales, ideales para disfrutar el atardecer sobre la selva.
¿Cómo llegar?
Monte Oscuro está ubicado en la vereda La Atarraya, municipio de La Dorada, Caldas, Colombia. Se puede llegar en vuelo nacional hasta Medellín o Bogotá, y desde allí realizar un trayecto terrestre de 5 a 6 horas.
Desde el corregimiento de San Miguel—que cuenta con estación de policía, centro de salud y transporte público—se toma un camino sin acceso vehicular directo. Los vehículos se dejan en el parqueadero, y el último tramo se realiza en lancha, como parte de la experiencia inmersiva en la naturaleza.
Monte Oscuro es más que un destino: es una invitación a reconectar con uno mismo en ausencia de distracciones. Ideal para viajeros espirituales, amantes de la naturaleza, retiros de bienestar, turismo regenerativo y experiencias transformadoras.