Originalmente construido en 1896 como una casa de jardín para el parque y el castillo cercano, este edificio histórico ha sido cuidadosamente renovado para convertirse en un motel íntimo de ocho habitaciones, preservando su alma e integridad arquitectónica.
Al entrar, uno se siente transportado: cada habitación es una combinación cuidadosamente pensada de la serenidad del campo y la comodidad moderna, con televisores de pantalla plana, baños privados y Wi‑Fi gratuito. La atmósfera es tranquila y sin pretensiones: un refugio para el viajero consciente, ideal tanto para quienes están de paso como para quienes buscan una base tranquila en la región de Småland. Aunque el motel no cuenta con personal, el sistema de auto check-in es impecable. Los huéspedes reciben un código por correo electrónico o SMS el día de su llegada, que desbloquea las puertas y, de cierta manera, los secretos de esta propiedad tan pacífica. Para el desayuno, se puede disfrutar de un buffet en el cercano Hotel Slottsvillan, situado cuesta arriba, con un precio especial para los huéspedes.
Slottsparken Motel ofrece una simplicidad refinada que respeta su historia. Su entorno ajardinado susurra historias de épocas pasadas mientras proporciona los elementos esenciales para los viajeros de hoy: estacionamiento gratuito, habitaciones para no fumadores y un compromiso con una estancia relajante y asequible.