Situada de forma espectacular sobre los escarpados acantilados de la Costa Brava, Sunflower House se erige como una obra maestra geométrica que redefine la relación entre el hogar y el Mediterráneo indómito. Diseñada por los visionarios arquitectos Cadaval & Solà-Morales, la residencia es una respuesta poética a los desafiantes vientos de la "Tramuntana" y al deseo de horizontes sin límites. Su silueta, compuesta por cubos de vidrio segmentados, imita la naturaleza heliotrópica de un girasol, orientando sus "pétalos" hacia la luz para capturar cada matiz del recorrido del sol desde el amanecer hasta el anochecer. Esta propiedad inusual se encuentra a poco más de una hora en coche de Girona, la capital de la región, y a unas 2 horas de Barcelona.
El proceso de construcción fue un ejercicio de precisión, utilizando una piel de vidrio de alto rendimiento y un sistema estructural que prioriza la transparencia sin comprometer la intimidad. Cada perspectiva interior está comisariada para enmarcar un fragmento específico del mar o de la costa rocosa, convirtiendo el paisaje en una galería viva. Esta propiedad es más que una villa costera; es una experiencia sensorial donde los límites entre el interior minimalista y el azul cobalto del Mediterráneo se disuelven por completo.